2 de agosto de 2011

Pastores en el Metro



Yo no quiero pastores en el Metro
tampoco sacerdotes o rabinos, aclaro
no es una cuestión de culpar a unos
y presidenciar a otros;
nadie quiere a Dios sin desayuno
enviados nocivos gritando a todo pulmón
que de los que llegamos temprano al trabajo
quizás la mayoría no logremos llegar a su reino,
una especie de secuestro de personas dignas
que tal vez tampoco han desayunado
aunque  quieran a Dios en sus casas.
Yo no quiero lamentos en el Metro
en ese refugio de cálidos 25 minutos 
contra  la ciudad, el humo y el ruido,
de todos los problemas de la superficie
con mis deudas, mis preguntas
y mis tantas dudas de mí mismo
para también sumarle la ansiedad
de cientos de salvadores de la palabra
de los que compran biblias y no alimentan a los pobres;
de los que pastorean hambrientos y piden diezmos;
de los que me recuerdan  que no se por qué  murió mi padre.
Yo no quiero a Dios en el Metro
Tenemos todos los días para él, cada segundo
Y no entiendo porque se le hace tan difícil
Dejar un momento sólo para mí.

A.W.
11

7 de julio de 2011

Memo

Te instalaste conmigo
sobre hojas de frutales
te olvidaste del tiempo
de las cosas simples de la vida,
cerraste las puertas azules
abriéndome las amarillas
donde guardabas mariposas;
y a veces yo suelo enojarme
dejar que las palabras
sean los puntos y los portazos
dejándote fuera de todo
como un niño malcriado;
también a veces tú
te dejas llevar del claustro
de la parte oscura de la casa
olvidando los modales
porque aún no llegan las flores
y nos amamos a la inversa
llega la política y el diálogo
parecemos tan extraños esos días
como si no te instalaste conmigo
abriéndome la puertas,
dejando salir las mariposas.

A.W.
11

27 de junio de 2011

A los lunes; porque si

De lluvia viene acompañado este silencio
se acercó con cautela sobre mi espalda
con los brazos abiertos, como la libertad
y se propuso quedarse y hacer estragos
llenar de lamentos toda la semana y yo,
que jamás quise despertarme esta mañana
no tuve otra opción que no fuera recibirlo
abrir las puertas de mi casa húmeda y diminuta
dejarlo entrar,
como se recibe a un hermano o a la muerte.
La dejé mirarme sin cuestionarla
dejé que hiciera tantas cosas tristes
debajo de este techo
dejé que dijera tantas cosas tristes
que empiezan con mi nombre...

A.W.
11

24 de junio de 2011

Ideas de viernes

Palabras fuertes como árboles
acompañan ésta tu voz por el teléfono
lejos de que te embargue la tristeza
y a mi, la certeza de que no te vas.

W.

20 de junio de 2011

18/06/11

De esta noche son los cansancios
ojos cerrados; ventanas apuntaladas
certeza de que nada jamás hablará
y estaremos a salvo de los colmadones,
de las jeepetas de los Dominican
todas dos mil doce
apocalípticas y en interior de leather.

Estas paredes que me siguen
guardan secretos y me a veces me evitan
aún con los discos de Lennon
“y esa nostalgia tonta, llena de premisas tristes”;
seguro lo gritaría
como chofer de guagua pública
Mella;  puente; huacalito, siempre expreso.

Sábanas que ahora son mías
denuncian juntas al teléfono
buscando mejor cobertura en la nada,
cultura universal de angustia y desgana
como poetas revolucionarios
cargando sus cruces en cajas
llenas de punzantes látigos 
vueltos libros de Cuauhtemoc Sánchez
siempre rumbo a una ciudad diferente
emulando en su angustia la falta de amor.

Desvaríos; contrariedad;
no pienso resistir más.

W.

30 de mayo de 2011

Circunstancias

Pic by PansApe [Deviantart.com]

Veo como va degradándose la sonrisa
no importa cuántos espejos inquiera
todos mostrarán los mismos labios tristes
que no tienen ganas de dejarse mover.

Y no se trata sólo de fuera
por dentro los colores hibernan por verano
una desdicha desconocida
de ciudad con un puente sobre aguas.

Hay que detenerse en estos lugares vacíos
no importa si hay mar y montaña
si allí viven tus viejas
o si el mundo conspira para traerte de vuelta
hay que detenerse y mirar alrededor.

Las sonrisas se pierden por tantas preguntas
exámenes en blanco sobre materias insípidas
profesores de ocho a una, con dos recesos
dinosaurios tiranos de piel gruesa y cola
padres irascibles que rompen libros ateos.

Tantas sonrisas pueden perderse, cual discurso
levantando las manos y dictando autoridad
mostrando desarrollo y salpicando miseria
inseguridad y autocompasión; redes sociales
donde verás a todos los demás sonrientes,
eternos;
independientes;
dedicados y simples
pero sonrientes
mientras visitas puertas medias cerradas,
ciudades que ya no te esperarán,

Códices completos podrían redactarse
cuartos oscuros revelarían tantas razones
tantas excusas,
sonrisas perdidas entre las sienes
de esta noche en la cual se milita
y se siente la poca compasión del mundo
donde se nos prometió el paraíso.

Guardaré sonrisas
como si la especie dependiera de ello
clasificadas por momentos cumbres
en el escuchar de este pueblo
de donde aún no puedo irme.

A.W.
11

27 de mayo de 2011

Palabras para días tristes

A Deliana Díaz; con infinito afecto.

Florecita de valle
cauce preocupado,
llevando infusiones y tristeza
entre laberintos de maltrechos
sin poder mirar a otro lado.
Léeme florecita; respira,
imagíname fuente, riachuelo
muchacho sin camisa
de pantalones de hoyos;
florecita cansada
yo sigo aquí tecleando
y sé que tú me lees
llevando infusiones y tristeza
emergencias duras de calar
sonriendo como loca que habla sola
sin pensar en la pantalla
que te habla de cosas tontas
como el hacerte compañía
y tu sonríes florecita
niña de valle, riachuelo;
con los ojos en la pantalla
mientras yo tecleo.

A.W.
11

25 de mayo de 2011

El de la feria

A un culturoso, disertante en una feria del libro. Ah!; también para Alexei Tellerías y Wilka Crespo, por sus espaldas.

Tantas espaldas visibles
tanto verde, tanta desolación
palabras que nacen sin duda
con perturbaciones y atípicas
cual emociones rebuscadas
canciones traducidas a la nada,
siento vacío en las espaldas
y las espaldas me pierden lugar;
amigas y no tan cercanas
guardo la compostura mientras puedo
y bajo el marco de la prudencia
de la tal "compostura"
cierro mis oídos y reniego
ni una palabras más;
ni un gemido más
vuelve el "glu, glu, glu"
junto con tus palabras
y me como la prudencia;
y busco en las espaldas;
todo sigue siendo verde
yo pierdo la compostura
haciéndome el tonto
entre la dirección de la mirada
y los audífonos del ipod
esperando a que te calles.

W.

21 de mayo de 2011

21-M; 7:50 P.M.

No es que pensara mucho en el rapto del 21-M, pero tengo toda la certeza de que se equivocaron nuevamente; mi tía sigue aún en la casa.

Mientras tanto, que sigan las palabras;

Waldo.

18 de mayo de 2011

Prólogo de una ciudad dormida

Hace ya algún tiempo inicié en mi blog una corta serie de poemas llamada: "Insomnio; una serie"; dada las circunstancias obvias de mis horas de conexión a internet (No logro dormir de noche) decidí continuarla, comparar los poemas de aquella vez con los que pueda engendrar ahora y finalmente tratar de cerrar este nuevo círculo de desorden de sueño que me ataca.

Espero les guste y si gustan, me ayuden a comparar, entrando a Basura trascendental y analizar los poemas de ayer y los de ahora que por el momento, es sólo uno.

W.

Imagen: "Sleeping giants"; imágen tomada de Deviantart.com [By Perverted]

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Tanta gente dormida
igual no pasa nada,
te subes al camino
prolongas los dedos
enciendes el computador
te sientes poderoso en el silencio;
navegador de los dioses,
kilobits y canciones a la velocidad
de un trago de nostalgia
de los que también se marchan.

Cientos de pronósticos guardados
sobre la economía y la crisis,
miras el calendario que tampoco dice nada
cansado de esperar alarmas,
fechas que se conviertan en puertas
a lugares donde no puedes entrar;
tantas casa dormidas en la cuadra
sin jardineras que cuidar
los mismos perros, sarnosos sin raza
taladran la quietud con sus lamentos
sobre la posición de la luna
y esa caminata insolente de la muerte
por la esquina contraria de la calle,
repulsiva, maloliente pero inalcanzable;
indiferente a sus fauces de redil.

No logro encontrar las cinco entre sábanas
he buscado soluciones, conjuros, excusas
pero todo parece ser inútil ante esto
carezco de fortaleza para rehabilitar
cada letra de este teclado que no duerme
y te subes al camino (Introspección)
y enciendes el computador
y te sientes poderoso en el silencio
y salvas un poema y piensas en publicarlo
y hacer antología, quizás ser recordado
como el mítico poeta del insomnio,
armador de esta selección de palabras rancias.

Tanta gente dormida
igual no pasa nada,
publicas los poemas
entonces,  esperas paciente
el equivocado flujo de visitas
millones de somnolientos
que no te recordarán por este poema;
ya es tiempo de dormir.

A.W.
11

9 de mayo de 2011

Amigo [A Randy Infante]


Amigo, impávido ante el recuerdo
hoy no busques en tanto atrás
deja de pensar en lugares
nunca has debido de estar;
nunca hemos debido de estar

Busca dentro de ti la casa verde
que dibujaste cuando los días
eran tan de cuatro a la vez
como siempre serán;
como nunca han dejado de ser

Ata esos cordones y levántate,
sal a buscar esos rostros
que sólo se encuentran en tus pasos
olvida ya los porque que no son tuyos;
olvida que hoy sueles sentir poco

Al contrario, sonríe como si Dios
fuera la migaja que no tiene palomas
y espera que llegue ese momento
donde o te consumirá de una el olvido
o donde podrás sonreírles otra vez

Amigo, desarmado por la tristeza
comparto tu perdida,
pero aquí, donde debes de estar.

W.

3 de mayo de 2011

Tiempo/por hacer/tiempo/por hacer


[Young Forest. Pic by Drangnel(Deviantart.com)]

Tus poemas se mojaron en la lluvia
no pude cruzar a tiempo
y deje las manos bajo el agua,
las palabras se disolvieron como en OZ
sin caminos amarillos;
aún hablando de mi.

También se mojaron mis pies
escondidos entre las medias,
son inmensos y deformes
creo que hasta sin forma
aunque igual te buscan cada vez,
entre bosques y manos y sierras
y sillas de ruedas y años por venir.

Me vendría bien guardar esos años
donde me daba siempre el lujo
de perder palabras por descuido,
por la falta tonta de una sombrilla
y de una hoja en blanco;
y de una caminata que terminó en correr;
y de la falta de toldos donde guarecerse;
y de tu oídos para guardarlos
aunque ya no tenga piernas para correr;
debo de guardar algunos años.

A.W.
11

29 de abril de 2011

Silencio

Llegar al infierno fue tan cálido
mucho mas después que cansado
puso sobre su sien aquel cañón,
desesperado de aquel silencio
de canciones de la infancia;
obligado a guardar tal penitencia
que eligió encaminarse al final,
aunque sintiéndose igual de triste
al regalarle a las llamas su alma
y ni  siquiera poderlo escuchar.

A.W.
11

24 de abril de 2011

Sin título, comadre

A Carolina Rodoli.

Tan confuso, comadre
mirarla y saberla indefensa
quizás hasta indiferente
llenándose de todas las horas,
siguiéndose en el espejo;
acordes que quedan
dos pares de lágrimas
y toda la noche, poesía
aún no recuerdo cuales cosas
de las tontas cosas que dije
me recuerdan su parada de autobús.

La caída ondulada de sus ojos,
la rendición de sus oídos,
tanto que quizás sorprende
la falta brutal de asombro,
la complicidad de las letras
llenas de recuerdos que desconozco
dentro de su propio jardín de gente.

Quedarse cerca, comadre
ayuda a olvidar
lo lejos de su afinidad,
el color de sus palabras,
los lugares que nunca visita,
esa espera angustiosa de marcharse
sin querer marcharse, verdad?.

Hágame caso y recuerde siempre
el corazón que la trajo hasta aquí,
al que veo cada destello de usted
así nomás, sin más.

A.W.
11

3 de marzo de 2011

Verdad Absoluta



Me ensucié las manos 
para poderte encontrar
y sabías a todo lo que esperaba
dejando siempre tantas cosas,
tantas cosas rotas;

Melancolía compañera,
asueto de demencias infinitas
guárdame páginas de historias
contrarias a estas mías,
defiéndelas con todas las espadas
fortines, claustros, monasterios,
congregaciones y miradas estacionadas;

Préstame tus canciones
tus zapatos azulejos y fríos
aunque no sepa bailar
o quererte con ellos puestos
mientras bailas para otro;

Préstalos a la simple tarea
de convertir mi ganancia en fuerza,
los sentimientos francos, en eso,
un torrente interminable de nada
y ensuciarme las manos
porque encontré, y perdí.

A.W.
11

18 de febrero de 2011

Un segundo poema


No puedo verte más
queda para mi claro
el enredo de estas cosas,
clavo en mi pared fotografías,
comparo el clima con aquel día
buscando una semejanza del tiempo
que detenga el polen y el monóxido
porque no hay casa ni residente
donde recuerde que te viera,
ni una puerta oxidada
o ventanas amordazadas
decoradas con polvo de unidades,
decenas y centenas de días
sin nadie que lo limpie por mi
o quizás por ti.

A.W.
11

7 de febrero de 2011

27 años!

Tantas cosas por las que dar gracias en este día. Un mar de sentimientos y de estaciones vividas y mejor aún, las muchas que quedan por vivir.

Quiero agradecer a ustedes los que me acompañan durante este trayecto personal de amigo, de compañero, de confidente, de cancionista, de poeta, de hermano, de lector. Sin ustedes nada de esto fuera igual.

Vamos a seguir caminando, de eso se trata no?, de caminar.

Waldo.


1 de febrero de 2011

Dormida

Para Argénida Romero.

¿Donde estarás dormida?;
yo que te pienso en ayuna
en las horas solas
de esta madrugada insomne
sin poderte contar.

 
Cercas hermetizadas prohíben
el paso alegre de mis ovejas
y hoy no coincidieron con las tuyas
para preguntarles de tu pasto,
de tus praderas en piel
en el anochecer de las sábanas,
del espacio donde descansas
sin que pueda llamarte.
 

Te imagino luchando con las vueltas
en posición fetal
despistada de cualquier señal abrupta
desde este lado del cerco
porque aquí te espero siempre
pálido y cansado;
inamovible;
despierto,
hasta que abras los ojos
y vuelvas a mi.

A.W.
11

26 de enero de 2011

Sin titulo

 A las musas, por siempre estar ahí.

No te pareces
el mar no se parece
al abril que llevas contigo,
las luces que se pierden
entre los horizontes de tus pies
donde el agua se disuelve
muriendo a cada paso tuyo
y mientras, te observo salir incólume
sonríes y destruyes;
trayendo tanta nada;
tanta desolación;
yo, que te miro desde aquí,
pienso en los lugares
las montañas y los caminos
que podría recorrer con mi boca
en todo tu mapa,
piel de leche y salitre
mientras sonríes a esa cámara
que no te hizo justicia
porque sigues llevando la piel
la cintura y las obscenidades
de una muerte segura
entre mis piernas.

A.W.
11

7 de enero de 2011

1-1-2011

Me trajo la rabia
indiferente, cual extraño
y las piedras
canciones bajo los brazos
me trajo este año que renueva,
condición de parásito conforme
e indiferente
como ya dije;
Me miro y estoy detenido
no se si en las mismas puertas
o en las puertas de otros
durante el mismo tiempo
pero aquí estoy.
Año, que me trajiste deserciones.

A.W.
11

Feliz año nuevo para todos.

W.