1 de octubre de 2005

Desahogo (palabas del alma, escritas por mis manos).



Siquiera te molestaste en cerrar tu puerta
la dejaste abierta al momento de mi llegada
o talves quien se molesto en mirar fui yo
ahora, la confusión se apodera de mi cabeza
si estas líneas pudieran descubrir lo que siento
cual Jesús, transformara esta tinta nocturna
en sangre de mi alma herida por la duda
como siempre, no puedo culparte siquiera
mis actuaciones son el fruto de esta reclamación
o mejor dicho, del móvil a reclamar
mientras llueve, mi alma trata de mojar con odio
su palpitación indecorosa sobre este asunto
y yo, no encuentro palabras para culparte
ni de manera alguna para culpar a alguien mas
pues yo fui quien realizo el sacrificio
fui yo quien se ofreció como victima
entonces, debo ser yo quien se sacrifique
y antes de cerrar los ojos del alma hacia el amor
trataré de cerrar la puerta que dejaste abierta
hacia donde yo quizás mire, sin invitación alguna.

A.W.
05.

4 comentarios:

Max dijo...

Es increible como a veces se logra almonizar la oscuridad con la realidad y la claridad misma pero mas increible aun es cuando somos capaces de sacar ese dolor que llevamos reprimido en nuestras entrañas, ese dolor, ese conjunto de desiluciones tan salvajes que solo un lapiz o unas teclas, logran domar.

Athenea dijo...

La noche nos ha expulsado a ambos a caminar por sus calles angostas y sin luz..

Dame la mano para no quedarme aquí

Besos,

Montirul dijo...

Y esos dibujos los haces tu?

Anónimo dijo...

atrapaste el dolor y la agonía, dando el matiz de cada día de mi existencia, has palpado tan exactamente los sentimientos del ser humano al sentirse derrotado, teniendo algo que nos corroe y nos devora internamente, te felicito, lo has hecho muy bien, quien te dió tan duro, que logro sacar eso de ti? quien fue capaz de darte tan duro, a tal punto de que aunque lo intentes, ya no te puedes levantar?

Espero que a este anonimo le respondas, porque pronto revisare tu blog, que por cierto, esta fuerte!