
Mientras no podía abrir mis ojos alados por los designios de Morfeo alardeé que una vez fui rey, también un guerrero, al igual un asesino espadachín, y, en fin, un sinnúmero de cosas, un centenar de vidas ajenas que quizás fueron mías y tan solo lo recuerdo al soñar. En el mar he estado dormido; no en las gélidas aguas del mítico e incansable Poseidón sino en aguas menos profundas no así menos venenosas y peligrosas.
Cerré los ojos en el mar de mis propias indesiciones, de mi miedo, protagonista fiel de mi biografía. Hoy no quiero soñar nada; mas conozco todo lo que no he visto, admirado por lo que nunca fue tangible; pero cuando al final logre despertar sé que mi sueño será eterno y que todo lo habré vivido: soñando ser rey de las nubes peleando en las murallas de mi castillo en blanco y negro, asesinado bajo mi infalible perfecta y ensangrentada fe, usando como base mi espada.
Cuando ya no duerma viviré apreciando cada lugar que conocí en estos últimos 1000 años (dos días mas o menos borracho creo), en los que fui uno con los dioses que me flagelaban a diario. Lo único que lamento hoy al tratar erradamente de caminar luego de semejante divina borrachera, de haber dejado tanto atrás, es este dolor en mi pecho que no me deja vivir mejor; ¿por qué seré tan cobarde?
A.W.
05.

La mujer que quiero talvés tiene rostro









Eso es lo que intento explicar con mi actual obsesión por Cobain, porque es que NUNCA SE TRATO DE NIRVANA!!!!; la verdad de este asunto es que siempre fue Cobain y solamente Cobain; el espíritu adolescente de esta singular banda era él que lo poseía y nos atrajo desde un principio además todos sabemos que esto cambió el rumbo de muchas cabezas idiotas como la mia en los 90s, y definió para siempre lo que sería la música, aunque no todos lo vean asi.
