9 de agosto de 2010

Te recordaré un lunes


A Argénida Romero, por lo difícil que suelen ser los lunes entre nosotros.


Aún cuando me dejes te recordaré
recordaré las maneras de mirarte
los estragos en la piel,
el cansancio de los dos en el baño
mientras me esperas soñolienta junto a la puerta.


Te recordaré en el silencio de esta sala,
cada vez que regrese a buscarla
encontraré trazos de tus besos,
la desvergüenza de tu cintura,
incluso el olor de tus pies.


Recordaré cada palabra que me brindes
no importa la cantidad de veces
que hables de la iglesia o de la ciencia
escéptica o carismática;
sobreprotectora o vulnerable
igual te recordaré.


Memorizo cada encuentro con paciencia
guardando entre canciones tus labios,
pulsando los silencios que te buscaron
cada mañana que te regresas a casa
ahí, cuando entre sueños, empiezo sin salida
a recordarte.


Te recordaré porque es justo.


A.W.
10.

4 de agosto de 2010


Imagen tomada de Deviantart.com



Te miro entre mis manos
sé que puedes ser tu, 
adicta a estas manos vacías
llenas de mucho más que poca cosa
causas notoriamente erradas;
te observo vulnerar mi espacio
acaricio y deseo que de entre todos
seas la solución que nunca llegará
aunque lleve tu rostro, tu dinero, tu osadía;
la piel que compartes conmigo no dice nada
te miro para que me expliques dónde estás ahora
si miras el cielo, si piensas en la ciudad,
en las cervezas de frente al parquecito 
donde los bomberos borrachos 
no necesitan tubos o camas, o pieles
que tampoco dicen nada, es decir, 
los bomberos.

A.W.

1 de agosto de 2010

01/08/2010

Necesito tanto llamar tu atención
Tanto así como encender la luz
Para que nadie pueda dormir
Mientras escribo este poema;
Tanto así que hasta podría bailar
Pero ya sabes que no bailo, ¿verdad?.

Tengo hojas suficientes para llenar una pared,
Documentar el hambre mundial,
Tapizar el Colón del parque, por si las moscas,
Demandarte por no manutención de besos
La mayor parte de un mes,
Por eso te necesito tanto.

He asumido tantas cosas perdidas,
Tantas miradas al suelo
Cuando se supone que debería mirar al frente
Con autoridad y fe de mi mismo
Más jamás lo hice, no hasta ahora;
Ahora puedo sostener las miradas de cualquiera
Aprendí con pena a decir que no
Hasta cuando siento que debo decir que sí.

Sin razón, he descubierto los fantasmas
El por qué de casi todo; necesitaba tu atención,
Recorrí tantos lugares buscándola
Aunque al final no seas tú,
Quizás es por eso que tanto te necesito.